Cuando Moises subió al monte Sinaí a entrevistarse con el Dios todopoderoso, y para recibir, entre otras cosas, los mandamientos de la ley, el pueblo estaba impaciente. Al ver que el guía se demoraba, le solicitaron al sacerdote, Aarón, que les hiciera dioses para que los guiáran, porque querían proseguir su camino. Aaron pensó que tal vez tenían razón de estar preocupados por la tardanza de su hermano, y entonces les pidió todas sus alhajas de oro para fabricar un becerro de fundición que, de acuerdo al pueblo de Israel, representaría a los dioses que los habían sacado de la tierra de Egipto.
Este es un blog que hoy empiezo con el proposito de compartir, procesar y aclarar algunos conceptos que atañen a los creyentes de la fe cristiana. No intento hacer un foro religioso o sectarista, y me abstendré de atacar otras religiones, a menos que haya que aclarar creencias erroneas a la luz de la Biblia. Busco, a traves de un estudio profundo de la palabra, contestar algunas preguntas de aquellos que tienen dudas (yo incluido) acerca de la forma en que algunas creencias y doctrinas han sido transmitidas a traves del tiempo. Para esto tendré que indagar en diferentes materias de estudio bíblico tales como la hermenéutica, historia, arqueología y algunas otras, que harán la misión más práctica e ilustrativa. Un punto muy importante que hay que tomar en cuenta es el hecho que hay cosas que no se pueden explicar o comprobar científicamente; donde la comprensión de las tales depende exclusivamente de la fe del individuo y/o de la revelación del Espíritu Santo.
Habiendo dicho ésto, empecemos nuestro recorrido...
Thursday, May 26, 2011
El culto original al becerro de oro
Cuando Moises subió al monte Sinaí a entrevistarse con el Dios todopoderoso, y para recibir, entre otras cosas, los mandamientos de la ley, el pueblo estaba impaciente. Al ver que el guía se demoraba, le solicitaron al sacerdote, Aarón, que les hiciera dioses para que los guiáran, porque querían proseguir su camino. Aaron pensó que tal vez tenían razón de estar preocupados por la tardanza de su hermano, y entonces les pidió todas sus alhajas de oro para fabricar un becerro de fundición que, de acuerdo al pueblo de Israel, representaría a los dioses que los habían sacado de la tierra de Egipto.
Tuesday, March 29, 2011
El estanque de Siloe
Ese es el relato bíblico, y ahora nos remitimos a los hechos; porque tal estanque ha sido descubierto no hace mucho tiempo.
Monday, March 14, 2011
Pérgamo y el trono de Satán
“Y escribe al angel de la iglesia en Pérgamo: el que tiene la espada aguda de dos filos dice estas cosas: Yo sé de tus obras, y donde moras, donde está la silla de Satanás; y tienes mi nombre y no has negado mi fe, aun en los días en que fue Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora”. Apocalipsis 2.12-13
Apocalipsis es uno de los libros de la Biblia al que los incredulos llaman alegórico, y al que no le conceden ninguna verosimilitud. Porque, de acuerdo a los mismos, su contenido es estrictamente simbólico. Sin embargo, a traves del tiempo se ha comprobado que contiene fundamentos histórico-proféticos, o sea, que ha profetizado de hechos que sucederían después y que se convertirían en parte de la historia universal; y todo esto desde una base histórico-geografíca, porque los lugares que menciona y describe son lugares que existían como tales al momento de ser grabados en el relato bíblico. Pérgamo era la ciudad que ahora se conoce como Bergama, en Turquía.
La imaginería usada por Juan en el Apocalipsis iba más allá de lo simbólico, ya que la relación que hace de Pérgamo con “el trono de Satán” sugiere que algo visible en la ciudad inspiró ésta asociación. En el volumen 32 (no. 3) de la revista Biblical Archeology (Mayo/Junio, 2006), Adela Yarbro Collins, profesora de crítica e interpretación del Antiguo Testamento en la universidad de Yale, escribió un artículo donde señala que el mencionado trono no es otro que el Gran Altar de Pérgamo, reliquia que hoy tiene su morada en el Museo del Estado en Berlín, Alemania.
Como sabemos, el proposito expreso de un altar es la adoración de el sujeto en cuyo honor está hecho el altar; y ahí se ofrecen sacrificios, comida y oración, entre otras cosas. En el Gran Altar de Pérgamo se representa la lucha de los dioses del Olimpo contra los gigantes, hijos del cielo y de la tierra, y fue hecho para honrar a algunos personajes de la mitología griega, ambos humanos y dioses. Una de las cosas que el autor del Apocalipsis enfatiza, bajo la inspiración del Espíritu Santo, es la condenación de Dios a la iglesia cristiana en Pérgamo, por “comer de cosas sacrificadas a los idolos”.
Para concluir la nota, cabe hacer mención que, de acuerdo a la profecía dispensasionalista, Pérgamo representa el periodo Iglesia-Estado en la historia de la iglesia, que sucedería en el siglo cuarto con el advenimiemto de Constantino. Este es, también, el periodo que antecedió la catastrófica politización y corrupción de la iglesia cristiana como institución religiosa, y que tuvo su máximo auge con la iglesia papal. Pero ese ya sería otro tema a tratar.
Tuesday, February 15, 2011
La morada de Juan el Bautista
Uno de estos personajes era Juan el Bautista, primo lejano de Jesús, y quien fuera el antecesor de éste en el anuncio militante del advenimiento de la nueva era cristiana; además de ser él quien bautizó al Señor y lo presentó al mundo como el "Cordero de Dios", para el gran sacrificio redentor. Su clamor aun llega a nosotros: "Yo soy la voz del que clama en el desierto: enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta". Juan 1.23.
Como en casi todo lo que dice la Biblia, gran debate ha habido acerca de si el Bautista era real, si en verdad era tal cual el hombre o, incluso, si probablemente su carácter y su rústico vivir estaban un tanto exagerados. La Biblia nos dice, en el evangelio de Marcos 1.4: "Juan bautizaba en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de pecados". Y dice también que vestía de pelos de camellos, con un cinto de cuero alrededor de sus lomos, alimentandose de langostas (chapulines o saltamontes) y miel silvestre, lo cual habla de una vida montés; fue ahí donde alguna gente tenía mayores problemas para aceptar tal personaje.
En una nublada mañana de noviembre de 1999, el arqueologo inglés, Shimon Gibson, se encontraba trabajando en un area al poniente de Jerusalém, cerca de Ain Karim, lugar tradicional del nacimiento de Juan el Bautista. Cansado y desanimado de trabajar en el mismo espacio topográfico sin hallazgos de significancia, y a punto de desistir, Shimon hizo un hallazgo casi accidental: una cueva que contenía alfarería de la Edad del Hierro; que tenía, además, en una de sus paredes, una figura de hombre sosteniendo un cayado. Intrigado, el arqueologo siguió hurgando, y así encontró más dibujos con alusiones notablemente cristianas; especialmente uno que mostraba una cruz encerrada en un círculo, que lo hizo pensar en la figura de una cabeza. Como se sabe, Juan el Bautista murió degollado por mantener su convicción de varón de Dios.
Shimon siguió trabajando en el sitio con tesón, echando mano también de la asistencia y la opinión, no sólo de su equipo, sino de sus colegas arquelogos alrededor del mundo. Conforme se hicieron más indagaciones, se llegó a la conclusión de que habían encontrado la cueva que sirvió de morada al Bautista, en sus días de clamar y bautizar en el desierto. El proceso y detalles de éste descubrimiento están consignados en el libro The Cave of John the Baptist (2004), de Shimon Gibson.


